miércoles, 25 de enero de 2017

Intoxicated women


Foto: L.J. Spruyt
Mick Harvey
Intoxicated women
Mute / Pias Iberia, 2017

Este es el cuarto disco que edita con relecturas propias de las composiciones de Serge Gainsbourg (1928-1991) aquel artista francés que se convirtió con el paso de los años en un icono de lo heterodoxo, de un vivir escandaloso y amoral y de la capacidad por extraer de la fealdad vital una intensa y hermosa poesía como poca gente lo ha conseguido. El multiartista australiano Mick Harvey comenzó su visita al mundo gaisbourgiano en 1995 con Intoxicated man, al que siguieron Pink elephants (1997) y Delirium Tremens (2016). Ahora es el turno del protagonismo femenino, que tanto juego le dio al compositor francés en su carrera. Harvey edita Intoxicated women, que se abre, precisamente, con una de las canciones más famosas de Gainsbourg, Je t’aime... moi non plus, que en su momento interpretó a dúo con Jane Birkin y que Harvey lo hace, en alemán, con Andrea Schroeder, con una muy alta dosis de sensualidad, tal y como requiere la canción.
Es una de las quince versiones con las que Harvey ha querido repasar la historia de los duetos que Gainsbourg realizó con impresionantes voces (e imágenes) femeninas, como la ya mencionada Birkin, France Gall, Juliette Gréco y la archifamosa Brigitte Bardot, y que para la reinterpretación Mick Harvey a contado con la colaboración de Xanthe Waite y Channthy Kak (para Contact!, el single del álbum, que Gainsbourg cantó junto a Brigitte Bardot), de Jess Ribeiro, Sophia Brous, Lyndelle-Jayne Spruyt y Solomon Harvey, hija del cantante con quien hace un dúo, como hizo Gainsbourg en su momento con su hija Charlotte en la canción Lemon incest (que no aparece en este disco, sino en el primero de la serie, Intoxicated man).
Una buena manera de recuperar a través de versiones los grandes éxitos de un compositor eterno.

Puedes escuchar Contact pinchando aquí.

lunes, 23 de enero de 2017

Therigatha

Mujer arrodillada (Kneeling Female, siglo XI). The Metropolitan Museum of Art

VVAA
Therigatha. Poemas budistas de mujeres sabias
Selección y prólogo: Jesús Aguado
Kairós, 2016

Dos características hacen interesante a esta recopilación de poemas, según sea el ámbito de interés de quien pueda leerlo. Por un lado, el mundo budista que se retrata en sus textos. Por otro, no menos interesante, la autoría femenina de los mismos. Algo que convierte a esta selección en una de las más antiguas muestras de literatura escrita por mujeres, a la que podemos acceder por primera vez en traducción al castellano.
Therigatha significa, en una traducción más o menos literal del hindi, poemas de ancianas sabias., o de monjas ancianas. En realidad se trata de mujeres que siguieron las enseñanzas de Sidarta Gautama Buda, sabio y asceta de cuyas enseñanzas se fundó el budismo, una religión no teísta que actualmente es la cuarta en número de seguidores en el mundo. Al modo de los apóstoles con Cristo, Sidarta Gautama tuvo una multitud de seguidores que atendieron sus enseñanzas a través de sus relatos y discursos y que las mantuvieron vivas a través de la tradición oral hasta que muchas de ellas fueron transcritas posteriormente, incluso hasta cuatrocientos años más tarde de la muerte del místico.
Muchos de sus seguidores fueron mujeres, que escribieron pequeños textos y que reafirma la idea de que, para el budismo, la mujer estaba a la misma altura que el hombre en el terreno del logro espiritual. La selección de estos textos que se presenta en Therigatha. Poemas budistas de mujeres sabias ha sido realizada por el poeta, traductor y escritor madrileño Jesús Aguado, que ha procurado realizar una selección atendiendo a “criterios estilísticos y retóricos de la lengua castellana” para realzar el carácter poético de los textos. Además, le acompaña una breve reseña biográfica de cada autora, siempre que ha sido posible, ya que de muchas de ellas no hay documentación conocida.
Textos encuadrados en una idea religiosa de la vida, en una constante búsqueda de la perfección y en una voluntaria renuncia a los placeres del mundo para dedicarse a un ascetismo que lleve a la consecución de una hondura espiritual hasta que, pasadas muchas vidas y reencarnaciones, se alcance esa deseada perfección completa. Si nos ponemos a pensar en ello, no parece tan disímil, salvando las distancias culturales y regionales, de los textos espirituales de místicas occidentales, como, por poner un ejemplo, sor Juana Inés de la Cruz o Teresa de Ávila.

jueves, 19 de enero de 2017

La muerte es una vieja historia


Hernán Rivera Letelier. Foto: La Tercera. Color: JH

Hernán Rivera Letelier
La muerte es una vieja historia
Alfaguara, 2017

Parece que ningún escritor se resiste a la tendencia de crear un personaje que investigue crímenes, de hacer novela negra, un género (literario, televisivo, cinematográfico) que puede que hoy día sea el que más se consuma. El truco actual de ese éxito está en construir un protagonista con características que se conviertan en familiares, más o menos cercanas, pero bien alejadas de los arquetípicos tipos duros del género negro norteamericano de los años cuarenta y cincuenta. Desde que los suecos Maj Sjöwall y Per Wahlöö escribieran entre 1965 y 1975 diez libros con el inspector Martin Beck como protagonista y, más tarde e influído por aquellas obras, apareciera la serie escrita por Henning Mankell (1948-2015) sobre su inspector de policía Kurt Wallander, la novela negra goza de una atracción imparable por parte de lectores y escritores. En la lista de autores encontramos a algunos de gran renombre como John Banville con el seudónimo de Benjamin Black para su obra de este género; o el griego Petros Márkaris, con su comisario Kostas Jaritos; o la obra del italiano Andrea Camilleri, con su serie protagonizada por el Comisario Montalbano, homenaje directo a otro gran escritor de novela negra, Manuel Vázquez Montalbán (1939-2003), creador del famoso detective Pepe Carvalho. Esto solo por decir algunos, pues son infinidad los autores que se apuntan a la novela negra (recordemos las andanzas de Boris Vian (1920-1959) con sus impresionantes novelas firmadas como Vernon Sullivan).
El último descubrimiento es el personaje creado por un gran autor chileno, Hernán Rivera Letelier, escritor tardío con una curiosa biografía de trabajos diversos en las minas y en las salitreras del norte de su país y como vendedor de periódicos, algo que parece haber aportado a su lenguaje una gran riqueza por su inmenso dominio del habla popular y los diferentes giros locales. Tras haber autopublicado un primer libro, Poemas y pomadas (1988), que vendió por la calle, puerta a puerta y en bares y cafés, su obra literaria ha ido creciendo en diversidad y calidad, encadenando premios y distinciones, hasta llegar a la fantástica (en sus dos sentidos, como estupenda y porque su obra siempre tiene un punto de fantasía) El arte de la resurrección (2010), que logró el XIII premio Alfaguara de Novela.
Su último libro, La muerte es una vieja historia, nos presenta al Tira Gutiérrez, detective formado con un curso a distancia, quien para salir de sus apuros económicos y vitales, decide dedicarse a esa infrecuente y casi inexistente profesión en su país. Acostumbrado a que solo le lleguen asuntos de infidelidades como el trabajo más habitual al que dedicar su ojo detectivesco, un día le aparece un extraño caso de violaciones en el recinto del cementerio de la ciudad, y le llega a través de una joven religiosa y aparentemente pacata, la hermana Tegualda. Sorprendentemente, esta decide acompañarle en su investigación como ayudante para localizar al Muertito, el fantasmal sospechoso de haber cometido esos crímenes. Los dos personajes, a priori antagónicos, se lanzan a una investigación por los barrios más lumpen y sórdidos de Antofagasta, la ciudad en la que viven y donde han sucedido las violaciones.
No sé si la intención de Letelier es seguir con este personaje para construir lo habitual del género negro: una serie protagonizada por el Tira Gutiérrez y la monjil Tegualda, perfectos como protagonistas. Todo apunta a que disfrutaremos con frecuencia de las correrías y los asuntos en los que se mete esta extraña pareja, y, por supuesto, con la excelente prosa y narrativa del autor.

lunes, 16 de enero de 2017

Lobo



Naji Abu Nowar
Lobo
Theeb, Jordania, Reino Unido, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, 2014. 96 minutos
Film Buró / Cameo, 2016

Estamos más que acostumbrados al wéstern estadounidense, en donde los protagonistas tienen que ser autosificientes, ariscos y valientes para poder defenderse de todos los peligros que esas duras tierras pueden traer. Pero si hay un lugar en el mundo arisco para la vida de verdad, ese es el desierto (que también aparece en muchas películas del género), y uno de los desiertos más peligrosos, hoy y antaño, es el de Rub-Al-Jali, que ocupa el tercio sur de la peníncusla arábiga, extendiéndose por Arabia Saudí, Omán, Emiratos Unidos y Yemen. Allí pocos seres vivos pueden existir debido a la gran escasez de agua y al altísimo calor que se registra. Sin embargo, los beduinos habitan esas infinitas extensiones de forma casi nómada, recorriendo sus difíciles arenas de una población a otra para transportar mercancías. Beduino, de forma literal, es una palabra árabe que significa, precisamente, morador del desierto, y están organizados en tribus, algo muy propicio para los argumentos que suelen tener estas películas de aventuras.
Theeb (Lobo en árabe) es un verdadero wéstern árabe, una película de género en la que los protagonistas no llevan sombrero de vaquero ni espuelas para fustigar a sus caballos sino chilabas y camellos.
Ambientada durante la Primera Guerra Mundial (aunque en aquella zona del mundo poco ha cambiado con el paso del tiempo), Lobo cuenta la historia de un niño con mucha curiosidad, llamado precisamente Theeb. Es un joven huérfano al que debe cuidar su hermano Hussein. A su tribu llega un oficial del ejército británico en una misteriosa misión que no acaba de desvelar. Pese a ello, por mor de la legendaria y necesaria hospitalidad de los habitantes del desierto y para no deshonrar la reputación de su difunto padre, Hussein se compromete a acompañar al oficial hasta un pozo de agua en la antigua ruta de peregrinación a La Meca.


Azuzado por la curiosidad y por el temor de separarse de su hermano, el joven Theeb sigue a ambos y se involucra en un peligroso viaje en donde los bandidos y los mercenarios otomanos, acechan detrás de cualquier duna, sobre todo en las cercanías de los pozos. Allí la vida no vale nada, y mucho menos en el contexto de una guerra mundial en la que los intereses perversos y el olor de los beneficios sazonan casi cualquier grano de arena de ese inmenso y calcinado desierto.
Theeb tendrá que demostrar que sabe sobrevivir en un entorno tan hostil a la manera de las clásicas películas de aventuras en el oeste, en las que el argumento no es más que un conflicto territorial o de intereses económicos para provocar el enfrentamiento entre los personajes protagonistas. No habrá indios ni sheriffs, pero la tensión argumental de Theeb es tan potente como el mejor wéstern norteamericano.

Puedes ver el trailer de Lobo pinchando aquí.

jueves, 12 de enero de 2017

El Palacio de los Sueños



Ismaíl Kadaré
El Palacio de los Sueños
Pallati i Ëndrrave. Traducción: Ramón Sánchez Lizarralde
Alianza Editorial / El Libro de Bolsillo, edición 2016

La censura, la opresión y el totalitarismo se reflejan de manera directa en la obra de muchos creadores. Cuando, además, el sistema social y político trata de paralizar cualquier iniciativa artística y literaria que se aleje del argumentario oficial, la reacción que provoca, la mayor parte de las veces, es precisamente la contraria. Muchas obras geniales de la historia de la cultura han surgido por la imposibilidad de hablar con libertad y por la necesidad de refugiarse en metáforas y alegorías. Y en esta tesitura, han acabado siendo mucho más efectivas contra ese poder opresor que si la palabra hubiera tenido plena libertad de discurso.
Uno de los casos más representativos de esta censura en la literatura es el del albanés Ismaíl Kadaré, quizás el escritor más famoso y premiado de su país, que ha tenido que recurrir a múltiples versiones de sus obras dependiendo del lugar donde fueran a publicarse. Su país, cruce de imperios históricos e invadido por Italia y por los nazis, sufrió una cerrada dictadura socialista a manos de Enver Hoxha (1908-1985) hasta que en 1991, tras la caída del telón de acero, se convirtió en una república parlamentaria. Fue entonces cuando Kadaré regresó desde su voluntario exilio político en Francia donde había comenzado la revisión completa y sistematizada de su obra.
Es precisamente de las ediciones corregidas por el autor de donde procede la traducción de este libro, El Palacio de los Sueños, escrito entre 1976 y 1981 y considerado como una de sus obras maestras.
Intensamente kafkiana, esta novela se convierte en una alegoría de la voluntad de poder de los totalitarismos, donde el protagonismo se sitúa en un reino enclavado en el Imperio Otomano que, para controlar a sus ciudadanos y prevenir cualquier posible disidencia, ha creado un fabuloso mecanismo funcionarial para controlar los sueños diarios de todos los habitantes del país. El joven inexperto Mark-Alem entra a trabajar en el centro de toda esa maquinaria estatal, el conocido como Palacio de los Sueños, en donde se seleccionan los sueños recopilados en todos los rincones del país, se interpretan y se analizan hasta la extenuación. Kadaré nos lleva con esta increíble novela hasta esos extremos paranoicos que vivieron las dictaduras socialistas en el pasado siglo, en donde todo el mundo recelaba de todo el mundo y los habitantes se sentían vigilados constantemente. Aquí, hasta en sus sueños. Podría considerarse una distopía, pero va más allá, porque es un relato sobre el poder, sobre las luchas fraticidas para lograrlo o mantenerlo y de las pestilentes alianzas que es capaz de hacer para seguir en el trono o conseguir sentarse en él. Lo que, en una traslación temporal y de sistemas políticos, podríamos aventurar a que casi se convierte en un retrato de cómo hoy funciona la democracia, asentada férreamente en sus estructuras monetarias y larvada de intereses, estrategias y deseos de poder, cada vez más omnímodo, dirigido por las grandes multinacionales económicas.
Kadaré hace con esta novela lo que los grandes autores, convertir en eternas sus propuestas narrativas hasta el punto de que no solo cuentan lo que se lee directamente, sino que también dibujan a la perfección las características más significativas del ser humano y de la sociedad que construye, destruye y vuelve a construir constantemente.
Constantemente propuesto para el premio Nobel, el escritor albanés fue merecedor del premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2009 o del primer premio Booker Internacional en 2005, y, más recientemente, el premio Jerusalén (2015), ademas de ser miembro de la Academia de las Artes de Berlín y de la Legión de Honor Francesa. El Palacio de los Sueños es una obra maestra de un escritor deslumbrante que merece la pena ser leída.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Los hombres modernos



Fran Aguilar
Los hombres modernos
Autoeditado, 2016

¡Qué bonito es encontrarse de nuevo con las ocurrencias de Fran Aguilar! Hacía ya unos cuantos años que permanecía en silencio y, quizás sin darse cuenta, despertando la ansiedad y el deseo de aquellos que se dejaron enamorar con algunas de las muchas canciones que había compuesto con anterioridad, sobre todo, las que contenía aquel mágico receptáculo en forma de cd que se llamó En calzoncillos (Nuevos Medios, 2001) y que grabó junto a la banda A falta de pan. La sensibilidad que se ha desprendido de sus letras, casi susurradas con cariño al oído, puede poner en un serio aprieto emocional a quien las escuche y sentir, tras ello, una irrefrenable sensación de buenismo, en donde todo es hermoso o para quien lo bello puede sazonar las amarguras de la vida con esas bonitas canciones.
Y, de nuevo, aquí tenemos al personaje, haciendo de las suyas con nuestros sentimientos. ¡Como si no le importase! Como decía, han pasado unos años y la sociedad ha cambiado como no nos imaginábamos hace tan solo una década y media. Ahora somos todos más modernos, más eclécticos, globales y juiciosos (¿o no?). Hoy estamos más mezclados y nos dejamos seducir por formas de vida más pausadas y menos consumistas (¿será la edad?)... Hoy, Fran Aguilar nos presenta su idea de Los hombres modernos, en forma de canciones. Al ritmo de un tango, de una rumba o de una canción pop, y, eso sí, poniendo poesía donde no la hay, lamentando los pocos amigos que tiene, aunque, de todos modos, imaginando ese viejo corazón extraño calentándose los lunes al sol. «A pesar del paso de los años, nuestro compromiso sigue intacto», dice en Ni falta que hace, un compromiso por las cosas bien hechas, que en este caso son canciones, sencillas, directas, poéticas y francas.
En esta ocasión, la producción se enriquece con algunos instrumentos que dan brillo a las composiciones. El tres cubano, hermoso y mágico, interpretado por Leo Cabezas. O la viola que toca Alejandro Garrido. O la voz de Depedro, que también toca el vibráfono en Los lunes al sol... entre otros colaboradores estupendos... Otro disco más para la colección de productos bonitos.

Puedes ver el spot de presentación de Los hombre modernos pinchando aquí.
Puedes contactar con Fran Aguilar pinchando aquí.

lunes, 19 de diciembre de 2016

La huella del crimen



Pedro Costa / VVAA
La huella del crimen
Serie completa restaurada digitalmente (14 capítulos)
Pack con 6 dvds. TVE / 39 Escalones, 2016

«La historia de un país es también la historia de sus crímenes, de aquellos crímenes que dejan huella». Esta es la frase de cabecera con la que da comienzo cada uno de los catorce capítulos de La huella del crimen, una serie mítica de TVE, que fue emitida en tres fases en 1985, 1991 y una muy posterior en 2009 que quiso recuperar la esencia anterior con tres crímenes nuevos sucedidos en nuestro país, como el crimen de los marqueses de Urquijo (ocurrido en 1980, pero que tuvo un difícil y enrrevesado proceso judicial), el secuestro de Anabel Segura (en 1993) o el asesino Joaquín Ferrándiz que entre 1996 y 1997 fue autor de diferentes muertes de chicas jóvenes.
En las primera etapa de la serie se relataron algunos crímenes crímenes en capítulos que gozaron de enorme popularidad y audiencia (habida cuenta, también, de que en ese momento aún no existían más cadenas que la pública TVE). Entre ellos, quizás el más conocido fue Jarabo, interpretado por un extraordinario y frío Sancho Gracia (1936-2012), que dio un vuelco a su carrera interpretativa tras su famosa serie Curro Jiménez, y que dirigió el gran Juan Antonio Bardem (1922-2002).
No menos interesante y adictivo fue el caso titulado El crimen del capitán Sánchez, en la que se perfilaría un elenco que poco después daría mucho que hablar: Vicente Aranda (1926-2015) en la dirección y Victoria Abril y Maribel Verdú en la interpretación. Poco después, los tres, con la compañía de Jorge Sanz, serían los artífices de una de las películas más famosas del cine español, Amantes (1991), que, en principio, iba a formar parte de la segunda fase de la serie pero que, dado su interés y producción se convirtió en un largometraje cinematográfico que, además, acaparó galardones y mucho éxito de crítica y público.
La idea de la serie partió de Pedro Costa Musté (1941-2016), director y guionista que participó como tal en distintos capítulos de la serie (incluyendo el guión de Amantes). Su afición por el tema le venía de sus inicios como reportero de sucesos del semanario El Caso (que recientemente ha tenido su propia serie de televisión).
Ahor, en versión restaurada se acaba de editar este pack que aúna todos los capítulos de la serie  e incluye un libreto del escritor y crítico de cine Carlos Díaz Maroto explicando los pormenores de los rodajes y las características de cada uno de los capítulos.
Qué tendrá la crónica negra que a tantos nos apasiona, ya sea en novela, que goza de un muy buen momento, como en el cine y en las series de televisión, en las que abundan los thrillers de aquí y de allá. Recuperar los crímenes de esta serie, las huellas que dejaron en algunos momentos en nuestra sociedad, seguro que supondrá la delicia de muchos aficionados a la tensión, la intriga, la maldad y la venganza. El caso de las envenenadas de Valencia, dirigido por Pedro Olea; El caso del cadáver descuartizado, con Ricardo Franco (1949-1998) como director o El caso del procurador enamorado, con el mismo Pedro Costa dirigiendo, avalan la calidad cinematográfica de esta serie.

Sinfonías de la mañana



Martín Llade / VVAA
Sinfonías de la mañana
Libro + 2 cds. Radio Clásica / RTVE / Warner, 2016

Acaba de ser galardonado con el Premio Ondas 2016 de Radio al mejor presentador o programa en coincidencia con los 50 años de la emisoria Radio Clásica. Martín Llade, periodista, y, sin duda, gran melómano, lleva ya una década deleitándonos las mañanas con una combinación altamente sugerente, Sinfonías de la mañana, en el que incluye la lectura de relatos sobre grandes músicos y las músicas que les hicieron conocidos y merecedores de nuestro respeto y amor por la música. Más de trescientos textos que se adornan musicalmente con obras, en general, bastante populares, conocidas y que podríamos llamar, los hits de la música clásica, de cualquier época y estilo.
Coincidiendo con este premio, se acaba de editar un estupendo libro con una selección de estos populares relatos del programa, en el que se incluyen dos cds con fragmentos musicales que acompañan a cada uno de los 35 textos que completan la obra. La selección se ha realizado atendiendo a la aceptación de los oyentes y se convierte en un estupendo viaje musico-literario por las músicas de todos los tiempos, desde Monteverdi, Purcell, Händel o Bach hasta Wagner, Chopin, Satie, Beethoven o Piazzolla, por referir solo unos pocos de los grandes genios de la música que este volument contiene.
Una oportunidad para acercarse a la mal entendida como música seria para aquellos que nunca se han atrevido, con un conjunto de obras bastante conocidas y textos amenos y entretenidos para comprender mejor la vida, la época y la obra de los compositores más famosos. También es muy sugerente para aventurar a los jóvenes y niños por el mundo de la música clásica, convirtiendo cada audición en un relato con una extraordinaria banda sonora.
Además, como cualquier cosa que proceda de Radio Clásica, las obras grabadas estan interpretadas por los conjuntos, orquestas, directores y solistas más destacados, con nombres tan eternos como Nicolas Harnoncourt, Maria Callas, Andreas Scholl, Alicia de Larrocha o Victoria de los Ángeles, entre otros muchos de calidad incuestionable.

Si quieres ampliar más la escucha, puedes escuchar los podcast del programa pinchando aquí.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Human



Yann Arthus-Bertrand
Human
Francia, 2015. 143 minutos
Cada Films / Cameo, 2016

Pocas veces me he sentido tan emocionado con un documental como me ha ocurrido con Human (2015), una obra muy particular del fotógrafo y director francés Yann Arthus-Bertrand que responde a la pregunta universal de qué es lo que nos hace humanos. Un largo proyecto de más de tres años que ha supuesto entrevistar a más de 2.000 personas de todo el mundo y de cualquier raza, sexo, edad, escala social, religión, sociedad... Las preguntas realizadas tratan sobre diferentes cuestiones relacionadas con aspectos esenciales de nuestra especie y los entrevistados aparecen de la forma más aséptica posible, sobre un fondo sobrio, austero, prácticamente neutro, para que lo que más importe no sea el contexto sino lo que cuentan... y sus miradas, sus entonaciones, sus gestos. Una combinación brutalmente impactante la de las palabras y las miradas que crea un contacto directo muy emocional con quien observa este fascinante documento.
El amor, el odio y el miedo. La angustia, la esperanza, los deseos y los pesares. La guerra, el sufrimiento, la necesidad... El hambre, la alimentación y el despilfarro... Entre todos estas parcelas de la vida, la sonrisa, la comunicación, la empatía... Características, todas ellas que, enfrentadas unas a otras, confrontadas tan de golpe y procedentes de tan distintos rostros y tan distintas voces de las personas seleccionadas, se convierten en una especie de espejo en el que reflejarnos, en un espejo multifacético de lo que somos, una superficie reflectante e irregular y cambiante, sobre la que se refleja una imagen en diferentes grados de percepción de lo que nos rodea y de nosostros mismos, según los contextos y las privaciones o excesos. Una película multifacética que see transforma en una reflexión (por reflejo y pensamiento) de lo que somos los seres humanos, que además, cuenta con una deliciosa banda sonora de Armand Amar.


Realmente, esta película es solo una selección de un proyecto mucho más amplio que Yann Arthus-Bertrand viene desarrollando desde la Fundación GoodPlanet, que creó para alertar sobre el cambio climático y que se ha convertido en un centro de atención para el desarrollo de actividades relacionadas con el ser humano, sobre nuestra identidad y nuestras vivencias, con multitud de parcelas dedicadas a la educación y al desarrolloy un gran espacio pedagógico para usar libremente en las escuelas. El autor de esta fascinante película y de la fundación cuenta con una larguísima experiencia como fotógrafo documentalista de la superficie de nuestro planeta desde un punto de vista cenital, fotografiándolo desde el aire.
Son las maravillosas imágenes aéreas las que sirven, además, de nexo de unión o de paréntesis entre un tema y otro de Human, mostrándonos los parajes alucinantes, unas veces, terroríficos, otras, desolados, en muchas ocasiones, donde vivimos los humanos, modificándolos, alterándolos, corrompiéndolos, sobreexplotándolos...
Un documental que sirve de reflexión, de aprendizaje, de espejo, como decía, de todos los males (y bienes, que alguno tenemos) con los que el ser humano ha modificado nuestro planeta, modificándose a sí mismo a la vez y alterando de manera irremediable el futuro de nuestra especie y, por extensión, del mundo entero.

Puedes ver el trailer de Human pinchando aquí.

viernes, 2 de diciembre de 2016

La caza del Carualo



Lewis Carroll
La caza del Carualo (Una agonía en ocho prontos)
Ilustraciones de Tove Jansson
The Hunting of the Snark (An agony in eigth fits) Traducción de Jordi Doce
Nórdica Libros, 2016

Al diácono anglicano Charles Lutwidge Dodgson (1832-1898) se le conoce por muchas de las actividades que desarrolló en su vida: fotografía, lógica, matemáticas, pero, sobre todo, por su faceta literaria, con la que, con el seudónimo de Lewis Carroll, ha entrado en la historia por sus dos famosísimos cuentos infantiles (o no tanto) Alicia en el país de las maravillas (1865) y su continuación A través del espejo y lo que Alicia encontró allí (1871).
Dos absolutas obras maestras de la invención, de la sátira y del uso del lenguaje que tantas y tantas veces han sido imitadas, interpretadas, ilustradas, filmadas...
Lo que, a modo de efectos colaterales, ha tenido tal popularidad ha sido el olvido de otras de sus obras que, quizás sin tener la enjundia de aquellaas, no dejan de ser verdaderos ejercicios de estilo muy del estilo del autor que merece la pena rescatar de las oscuras estanterías de los libros agotados. Uno de ellos es este difícil y hermoso La caza del Carualo (Una agonía en ocho prontos), publicado por primera vez en 1876 con ilustraciones de Henry Holiday. Se trata de un extenso poema que usa el tan británico estilo nonsense (que puede traducirse como “sin sentido”) y que surge y toma ideas del poema que incluyó Carroll en Alicia a través del espejo y que tituló como Jabberwocky. Nórdica Libros lo edita con una nueva traducción a cargo del poeta Jordi Doce que ha tenido que estrujarse bien las meninges para dar consistencia en nuestra lengua a los juegos de palabras que contiene el original (que también puede leerse en esta edición bilingüe).

Desde el mismo título, porque la elección de Carualo como traducción del original Snark responde a una interpretación de la palabra en inglés como un compuesto de las palabras snail (caracol) y shark (tiburón), de ahí su «opción de traducirlo como Carualo [caracol + escualo]». Y no solo ese nombre, sino los de todos los personajes de esta extraña aventura que, en palabras del experto en la obra de Carrol, Martin Gardner (1914-2010), describe «con humor infinito, el viaje imposible de una tripulación improbable, para hallar a una criatura inconcebible».
Un divertido poema que nos lleva a disfrutar con las frases, sugerentes y enigmáticas, sorprendentes por su discurso absurdo y deliciosas por los personajes que se dibujan entre líneas en este poema deslumbrante de imaginación. Que, además, para esta edición cuenta con las estupendas ilustraciones de la artista, escritora e historietista finlandesa Tove Jansson (1914-2001), famosa por sus simpáticos troles Mumins. El conjunto hace de este libro un verdadero regalo para los ojos, para la mente y para jugar con las palabras en la imaginativa composición de una autor mítico de las letras.