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viernes, 2 de diciembre de 2016

La caza del Carualo



Lewis Carroll
La caza del Carualo (Una agonía en ocho prontos)
Ilustraciones de Tove Jansson
The Hunting of the Snark (An agony in eigth fits) Traducción de Jordi Doce
Nórdica Libros, 2016

Al diácono anglicano Charles Lutwidge Dodgson (1832-1898) se le conoce por muchas de las actividades que desarrolló en su vida: fotografía, lógica, matemáticas, pero, sobre todo, por su faceta literaria, con la que, con el seudónimo de Lewis Carroll, ha entrado en la historia por sus dos famosísimos cuentos infantiles (o no tanto) Alicia en el país de las maravillas (1865) y su continuación A través del espejo y lo que Alicia encontró allí (1871).
Dos absolutas obras maestras de la invención, de la sátira y del uso del lenguaje que tantas y tantas veces han sido imitadas, interpretadas, ilustradas, filmadas...
Lo que, a modo de efectos colaterales, ha tenido tal popularidad ha sido el olvido de otras de sus obras que, quizás sin tener la enjundia de aquellaas, no dejan de ser verdaderos ejercicios de estilo muy del estilo del autor que merece la pena rescatar de las oscuras estanterías de los libros agotados. Uno de ellos es este difícil y hermoso La caza del Carualo (Una agonía en ocho prontos), publicado por primera vez en 1876 con ilustraciones de Henry Holiday. Se trata de un extenso poema que usa el tan británico estilo nonsense (que puede traducirse como “sin sentido”) y que surge y toma ideas del poema que incluyó Carroll en Alicia a través del espejo y que tituló como Jabberwocky. Nórdica Libros lo edita con una nueva traducción a cargo del poeta Jordi Doce que ha tenido que estrujarse bien las meninges para dar consistencia en nuestra lengua a los juegos de palabras que contiene el original (que también puede leerse en esta edición bilingüe).

Desde el mismo título, porque la elección de Carualo como traducción del original Snark responde a una interpretación de la palabra en inglés como un compuesto de las palabras snail (caracol) y shark (tiburón), de ahí su «opción de traducirlo como Carualo [caracol + escualo]». Y no solo ese nombre, sino los de todos los personajes de esta extraña aventura que, en palabras del experto en la obra de Carrol, Martin Gardner (1914-2010), describe «con humor infinito, el viaje imposible de una tripulación improbable, para hallar a una criatura inconcebible».
Un divertido poema que nos lleva a disfrutar con las frases, sugerentes y enigmáticas, sorprendentes por su discurso absurdo y deliciosas por los personajes que se dibujan entre líneas en este poema deslumbrante de imaginación. Que, además, para esta edición cuenta con las estupendas ilustraciones de la artista, escritora e historietista finlandesa Tove Jansson (1914-2001), famosa por sus simpáticos troles Mumins. El conjunto hace de este libro un verdadero regalo para los ojos, para la mente y para jugar con las palabras en la imaginativa composición de una autor mítico de las letras.

viernes, 11 de noviembre de 2016

El Paraíso perdido de John Milton



Pablo Auladell
El Paraíso perdido de John Milton
Sexto Piso Ilustrado, 2015

Es un libro ilustrado editado el pasado año, al que nos referimos anteriormente en el número 1, dedicado al ESPEJO, de la revista creativa, temática y gratuita LA IGNORANCIA. Recuperamos aquí esta reseña, aprovechando el reciente Premio Nacional de Cómic 2016 concedido a su autor, Pablo Auladell, por la obra El Paraíso perdido de John Milton, editada por Sexto Piso. El jurado ha elegido El Paraíso perdido de John Milton por “el gran valor artístico y la fuerza visual inspirada por la intemporal visión de Milton, su tratamiento del color, el uso original de la iconografía y la narrativa que consigue al mismo tiempo ser arquetípica y plenamente actual”.
Según cuenta el propio autor, en el prólogo a este excepcional e infrecuente cómic, el proyecto surgió en 2010 cuando una editorial centrada en la poesía le propuso adaptar El paraíso perdido (Paradise lost,1667), extenso poema narrativo de John Milton (1608-1674) que narra el enfrentamiento del mal a la bondad inicial de la Creación divina y del que, curiosamente, surge la frase tópica “No hay más paraísos que los perdidos”. En primera instancia, el autor logró la publicar la primera parte de la adaptación, centrada en el surgimiento de Satán y de ese mundo oscuro que es el Infierno. Aunque el proyecto lo detuvo y lo retomó en dos ocasiones con largos tiempos de parón entre ellas.
Con estos antecedentes, la editorial Sexto Piso logró reunir todos los capítulos en un solo volumen, El Paraíso perdido de John Milton, en el que Auladell ha sufrido para dar coherencia a esos tres períodos creativos diferentes, ya que, al unir recientemente todas las partes, “ya no era el mismo dibujante que había empezado a realizar aquellas viñetas años atrás y, desde luego, muchos de mis criterios habían cambiado”, según sus palabras. No obstante, el autor ha rectificado algunos matices para “garantizar cierta coherencia estética y narrativa” y el resultado es una hermosa, oscura y realmente poética adaptación de la inmortal obra de Milton.


Un largo poema de más de 10.000 versos que trata de un doble drama, la caída y expulsión del ángel rebelde, Satán, desde los reinos celestiales de la Gloria hasta el Infierno, y la desobediencia de Adán y Eva al comer el Fruto Prohibido de la Sabiduría y su posterior expulsión del Paraíso. Un poema que sirve a Milton para explicar el mal que acontece en el mundo pese a la inmensa bondad de su Creador.
Sin duda, la labor gráfica de Auladell es inmensa y ha dotado a este gran libro ilustrado de una potencia visual nada disconforme con los oscuros dibujos que el pintor, grabador y también poeta, William Blake (1757-1827) realizó del célebre poema de Milton. En esta adaptación del ilustrador alicantino, la sensualidad del grafismo es incuestionable, con grandes referentes a las composiciones plásticas del Renacimiento italiano y con recursos narrativos de gran vivacidad y tensión emocional. Las soluciones encontradas para los textos son magníficas y convierten a este libro en una obra encantadora, poética, en un libro para conservar, disfrutar sosegadamente o regalar con gran placidez.
Enhorabuena a Pablo Auladell por el premio y, sobre todo, por su visión artística con la que aporta al mundo del cómic una dimensión creativa y enormemente plástica.

martes, 27 de septiembre de 2016

Nana de Tela. La vida tejida de Louise Bourgeois



Amy Novesky e Isabelle Arsenault
Nana de tela. La vida tejida de Louise Bourgeois
Cloth lullaby. The woven life of Louise Bourgeois
Traducción: Pilar Adón
La Pequeña Impedimenta, Impedimenta, 2016

Una infancia y juventud entre los telares y los tejidos de la madre y observando las constelaciones desde un jardín lleno de flores llenó la cabeza de Louise Bourgeois (1911-2010) de imágenes, de colores y de formas. Aprendió a tejer, a restaurar y a teñir en el taller de su madre Josephine, sufrió mucho con la tiranía de su padre, mujeriego e impredecible, y estudió Matemáticas y Geometría en La Sorbona, materias que abandonó para dedicarse al estudio del Arte. Entre los aprendizajes juveniles, las enseñanzas docentes y culturales en París y la relación con su padre, comenzaron a surgir de sus manos y de su inspiración distintas obras que tenían los tejidos como un material importante en su desarrollo. Aunque pronto comenzó a esculpir, experimentando con muy diferentes materiales, tanto por su esencia, madera, metal, plástico, como por su origen, en muchas ocasiones, procedentes de la vida cotidiana y fijó su residencia en Nueva York, lugar donde se codearía con la crema y nata de los artistas contemporáneos más fulgurantes de la época, formando parte del American Abstract Artists Group. Con el tiempo, Bourgeois se convertiría en una de las artistas más singulares del siglo XX, tremendamente conocida por sus Maman, arañas gigantes realizadas con distintos materiales, bronce, acero, mármol... que comenzaron a poblar espacios en las ciudades más culturales del mundo. Una de ellas es muy conocida en nuestro país puesto que da la bienvenida a todos los que visiten el museo Guggenheim de Bilbao.
El libro ilustrado Nana de tela es la recreación de la vida de Louise Bourgeois con un texto realmente poético escrito por la estadounidense Amy Novesky que ha sido bellamente ilustrado por la canadiense Isabelle Arsenault. Con una serie de páginas compuestas de forma muy especial, casi como si se tratara de un intrincado telar de los que restauraba Louise de niña, Arsenault da vida y color a las palabras emotivas y algo melancólicas que narran la historia de esta artista inquieta y desgarrada, de esta mujer fuerte y delicada que puso hilos con texturas muy diferentes para trenzar sus dolores y sus sensaciones vitales, pasados y presentes y convertir su arte en “su manera de sanar”.


Nana de tela es, también, una bonita y muy artística manera de entrar en la biografía de esta artista tan especial, una manera muy sugerente de incitar a los más pequeños a penetrar poco a poco en el terreno de la creación artística, a estimular sus creatividades y a demostrar que el arte se construye poco a poco sin necesidad de detenerse en convenciones formales, en academicismos y para el que todo el universo puede servir como fuente de inspiración.

Puedes leer las primeras páginas de Nana de tela pinchando aquí.
Puedes ver el documental Louise Bourgeois, une vie, realizado por Camille Guichard en 1993 pinchando aquí.

miércoles, 13 de julio de 2016

Promesas / La isla



Ana Juan / Matz Mainka
Promesas (Promesse, 2012) / La isla (L’isola, 2011)
Grupo Editorial Luis Vives / Contempla, 2016

A falta de un título para completar la Trilogía del Mar del Norte, cuya aparición está prevista para el próximo octubre, no puedo resistir la tentación de hablar de esta nueva maravilla gráfica (una más) de Ana Juan, realizada en colaboración con el dibujante de cómic y guionista alemán Matz Mainka. Se trata de tres títulos que realizaron conjuntamente tras haberse conocido en 1994 en Japón mientras disfrutaban de una beca organizada por la editorial Kōdansha.
Mainka escribe unos textos que tienen mucho de leyenda, de magia, de amores rotos y perturbados y de pasiones que van más allá del tiempo y del espacio, algo que se adapta perfectamente al estilo gráfico de Ana Juan, en donde los claroscuros de sus ilustraciones transitan entre las sombras de lo imaginado y las luces de los sueños.

En Promesas, Ana y Mainka nos cuentan una historia de amor que se mueve como un tatuaje vivo por el cuerpo de Ada, una joven enamorada de Hans, un soldado que parte al frente durante la I Guerra Mundial y con quien se ha hecho seis promesas, seis compromisos de amor, de fidelidad y de futuro que la contienda viene a trastocar. Los dibujos de la ilustradora nos hacen flotar por las emociones de los enamorados, por las angustias de la separación y por los desencantos de la ausencia con un estilo tan delicado como tenebrista, algo muy propio de Ana Juan, que introduce también muchos elementos oníricos y fantásticos. Dibujos en grafito negro y texturas sepias al que añade un rojo encendido como elemento distintivo de la unión entre Ada y Hans. Los enamorados vuelan y se estremecen, como hacían las parejas del pintor ruso-francés Marc Chagall flotando sobre los tejados de París, en abrazos mentales, en deseos que trascienden el espacio que los separa y que convierten esas promesas de los enamorados en el fin mismo de sus existencias (y quizás, de más allá de ellas). Una preciosidad en la narración y el dibujo que tiene imágenes que son verdaderas obras de arte, unas hermosas y danzantes composiciones de amor y de pena.

El segundo libro, La isla, cuenta una historia más oscura, trágica y enfermiza, casi una historia de terror fantástico, en la que aparece un extraño espíritu de mujer que llega del mundo de los sueños o de los deseos para desquiciar la apacible vida de un farero que vive con su familia en las islas de Halligen, en el mar del Norte. Aquí, Ana utiliza colores apagados, como las luces de los días grises y las noches eternas de esos parajes tan norteños, lo que aporta a la narración un intenso matiz de tristeza y de locura, de perversión y de miedo. Las tentaciones del espíritu vuelven loco al farero y las tormentas sin fin vienen a disparar el drama en muchas direcciones. Pequeños dibujos en tinta negra y roja vienen a remarcar el drama que se va descubriendo en las fabulosas pinturas que la ilustradora valenciana ha realizado para este cuento de aires góticos y malignos, anegado de vapores de alcohol yde desesperanza, miedos, oscuras aves agoreras y sufrimiento sin fin.
Qué ganas tengo de que se publique Hermanas, el tercer título de la trilogía para entrar de nuevo en ese universo sutil, como de filigrana, del arte de Ana Juan, un mundo artístico que es como un trenzado imposible de imágenes ariscas y tenebrosas a la vez que hermosas y llenas de romanticismo. Y en el de los textos que narran estos cuentos parecen extraídos de entre las leyendas trágicas y llenas de imaginación que escribieron Edgar Allan Poe, Gustavo Adolfo Bécquer o Guy de Maupassant.

miércoles, 22 de junio de 2016

El viaje



Francesca Sanna
El viaje
The journey. Traducción: Susana Rodríguez
La Pequeña Impedimenta, 2016

Si hay algo que no deja de horrorizarnos por mucho que salga en las noticias de televisión, prensa y radio es el gravísimo problema de los refugiados que hoy sufre el mundo. Sobre todo, y en los últimos tiempos, el relacionado con las fronteras de Europa, de la sana, rica y civilizada Europa. Un conflicto de proporciones inmensas, pero que no debe hacernos olvidar que también otros rincones de nuestro planeta sufren ese desastre humano tan vergonzoso y difícilmente calificable. La continua presencia de estas noticias en las pantallas de nuestros hogares puede tener un efecto beneficioso, que es, sin duda, el de la denuncia de esta crisis humanitaria y la movilización de las fuerzas sociales (las políticas también sería deseable) para poner coto a esta miserable situación. Pero también uno contrario: el de la insensibilización al dolor de los que sufren tanto, aunque aparentemente tan alejados de nuestras cálidas, confortables y equipadas sociedades del bienestar.
Por eso resultan tan emocionantes todas las iniciativas de tantas y tantas personas comunes y corrientes que realizan lo que saben hacer para ayudar en lo que puedan a estas riadas de refugiados que, todo hay que decirlo, podrían tener perfecta cabida entre nuestros pacíficos pueblos, sin guerras, persecuciones o hambrunas.
Una de esas iniciativas dirige su mirada a los niños, a esos que tantas veces observan la televisión sin entender muy bien qué es lo que están viendo, y que, por mucho que lo intentemos, no podremos explicarles bien de qué se trata, ya que ni nosotros, ya adultos, lo entendemos del todo. Francesca Sanna, originaria de Cerceña (Italia), ha publicado un precioso libro ilustrado, El viaje, en el que narra de forma sencilla, con frases escuetas y directas, el drama de una familia que se ve en la obligación de abandonar todo para huir de la guerra, que pronto elimina al padre. No sitúa la narración en ningún país en concreto, aunque podrían servir tantos y tantos que han sufrido o están sufriendo este castigo. Y, con la incertidumbre de no saber hacia dónde, cómo ni con quién, quiénes o qué peligros se van a enfrentar, la madre emprende una difícil huída llena de obstáculos, para tratar de acceder a algún lugar en donde sus vidas no corran peligro. «Iremos a ese lugar y jamás volveremos a tener miedo», dice la madre a sus niños.


Francesca partió de las declaraciones que escuchó en 2013 a dos chicas que se encontraban internadas en un campo de refugiados para construir este libro, y su intención fue la de tratar de contar este grave problema a los niños e, incluso, de que nosotros, los adultos, lleguemos a acercarnos al horror real de quienes lo están sufriendo. También es un libro que se disfruta enormemente con los dibujos tan simbólicos y que, en suma, ayuda a poner otro granito de arena en esa gran construcción humana a la que todos queremos llegar (a excepción, parece, de algunos gobernantes y economistas).
Este libro ilustrado ha merecido la Medalla de Oro de la Sociedad de Ilustradores de Nueva York y, muy recientemente, el Premi Llibreter 2016, otorgado por los libreros de Cataluña al mejor libro ilustrado del año.

Puedes ver el booktrailer de El Viaje pinchando aquí.

jueves, 21 de abril de 2016

Héroes del blues, el jazz y el country



Robert Crumb
Héroes del blues, el jazz y el country
Libro ilustrado + cd
Nórdica Libros, 2015

Puede que sea uno de los dibujantes más famosos de toda la historia de la historieta estadounidense. Sin ninguna duda, es el más representativo del llamado cómic underground, uno de los movimientos contraculturales más importantes que dio sus primeros pasos en 1968 con el primer número de Zap Comics, realizado en su totalidad, precisamente, por Robert Crumb, autor de algunos personajes que se han convertido en icónicos de la cultura pop, como Mr. Natural, o Fritz, the Cat, del que se llegó a hacer una película de animación, dirigida en 1972 por Ralph Bakshi y que fue la primera cinta de dibujos animados que tuvo clasificación X en Estados Unidos.
También es muy conocida la afición de Crumb por la música y, como Woody Allen muestra su pasión por el jazz de New Orleans, Crumb lo ha hecho siempre por las leyendas de los inicios del jazz, el blues y el country. Géneros que por sí solos pueden suponer una parte importante de la cultura estadounidense de la primera mitad del siglo XX. Crumb fue un poco más allá en el terreno de la música y llegó a ilustrar la portada de uno de esos discos míticos del pop-rock de los sesenta, Cheap thrills, de Big Brother and the Holding Company, la banda a la que hizo famosa Janis Joplin.
Esta afición por la música y por los géneros del jazz, el blues y el country llevó a Robert Crumb a realizar en los años ochenta varias colecciones de postales gráficas con dibujos de los personajes musicales que admiraba. Las fue creando en las series Heroes of the blues, Early Jazz Greats y Pioneers of the Country Music. Sus dibujos, a medio camino entre el realismo, la caricatura y, sin duda, el respeto por el retratado, aportan color a una historia musical que fue en blanco y negro y que se recuerda por las grabaciones picadas de los discos de pizarra. Originalmente, según apunta Terry Zwigoff en la introducción (director de cine que en 1994 realizó el documental Crumb), parece que la idea del dibujante era realizar diferentes retratos de los músicos con el fin de crear una coleeción de cromos que se fuera distibuyendo con cada disco de Yazoo Records, una compañía especializada, precisamente, en la recuperación de los géneros que a Crumb tanto le interesaban.


Por todo esto y porque Robert Crumb es uno de esos autores que merece tener un hueco reservado en nuestra biblioteca, es una grata noticia la publicación de Héroes del blues, el jazz y el country,
Autorretrato de Crumb (1986)
el libro que recopila las series de dibujos que realizó con esta temática. Todo en un volumen, delicioso, acogedor, de esos que da gusto acariciar, manosear y pasar páginas hacia adelante y hacia atrás. En esta edición, cada uno de los dibujos-retrato de Crumb va acompañado de una breve reseña que habla del músico o el grupo musical en cuestión, textos de los que se han encargado Stephen Calt (1946-2010) especialista en blues, David Jasen, que escribe las biografías de los artistas de jazz, y Richard Nevins, autor especializado en country. Pero aún hay más: el libro viene acompañado de un disco recopilatorio con 21 temas de los tres géneros seleccionados por el mismo Robert Crumb, música procedente de grabaciones originales de 1927-1931 extraída del catálogo de Yazoo Records.
Un libro que es (casi) un diccionario a la vez que un tesorito para guardar, mostrar y regalar. (Y digo casi porque, aunque Crumb le ha homenajeado en distintas ocasiones con sus dibujos, en el libro falta nada más y nada menos que Robert Johnson, el Rey del blues del Delta, una de las leyendas más importantes del género). A pesar de ello, el libro es una maravilla que se lee, se mira y se escucha.

Puedes ver el book-trailer de Héroes del blues, el jazz y el country pinchando aquí.

viernes, 4 de marzo de 2016

La Reina Orquídea



Borja González
La Reina Orquídea
El Verano del Cohete, 2016

Como es habitual en las publicaciones de El Verano del Cohete, es una gozada sumergirse en los mundos fantásticos, imaginarios y encantados (o encantadores) que muestran sus autores, tanto por los contenidos como por las ilustraciones y las ediciones, esmeradas y cuidadas en todos los detalles.
Borja González nos presenta su nueva invención gráfico-narrativa, aunque la narración quizás es lo que menos importa. Es una historia de dos amigas en un extraño jardín durante unas vacaciones de verano, que quieren que sean de ocio rutinario leyendo tebeos, oyendo música, batiéndose en duelo o poniéndole nombres a las flores. No obstante, el jardín esconde misterios que las hacen dudar de sus propósitos y sus aventuras estivales se ven alteradas por los elementos de la foresta y por una especie de rebelión contra la propia historia que se ven obligadas a vivir siguiendo las directrices del autor (en una suerte de Seis personajes en busca del autor, la celebrada obra teatral del autor italiano Luigi Pirandello).
Pero no nos asustemos ni busquemos trascendencias culturales. Esto es como un cuento de hadas, en donde los misterios abundan, la noche se hace propicia para que se generen miedos y deseos y las protagonistas se inundan de sensaciones maravillosas. Tanto como las delicadas ilustraciones de Borja, que son, en el fondo, lo que da carácter a este curioso libro. Sus dibujos, elegantes, armoniosos y de línea muy sencilla, dan cuerpo a un libro que, sin ellos, tendría poco sentido. Aunque, en el fondo, cualquier cuento fantástico solo tiene sentido en la forma en que ha sido narrado y si se extrae de su contexto no es fácil que tenga correlato con otros asuntos (con importantes excepciones). Lo mejor es dejarse llevar por la magia dibujada de Borja González que, una vez más, ha convertido una sencilla narración en un hermoso libro ilustrado.

Puedes ver apuntes del proceso de trabajo de la Reina Orquídea y otros dibujos de Borja González en su página Tumblr pinchando aquí.

lunes, 30 de noviembre de 2015

E-19


Mayte Alvarado
E-19
El Verano del Cohete, 2015

Allá, en aquel terruño tan aislado, vive un granjero hacendoso y con grandes habilidades. Conoce bien la tierra y sus animales, pero tiene un problema: se siente muy solo. La ajena compañía de sus gallinas, de los pájaros y de las nubes no es suficiente para que olvide su deseo más perentorio: disfrutar de la compañía de una mujer. Pero el caso es que por aquellos lares no suele pasar gente de ningún tipo. Así que no le queda más remedio que construirse una. Sí. construirse una mujer.
Mayte Alvarado regresa con sus delicados y fascinantes relatos ilustrados sin palabras; sin necesidad de ellas, porque en E-19 la imagen lo cuenta todo. Unos dibujos elegantes y sencillos que transmiten toda la complejidad de una historia que tiene tantas complicaciones como la vida real, como la soledad vital que siente tanta y tanta gente en el mundo. Mayte logra transmitir poesía con sus dibujos de esta mujer mecánica y su constructor con peto y camisa de cuadros que, en algunos casos recuerda historias de otros relatos y narraciones, como la del moderno Prometeo que fue Frankenstein o la de la mujer-robot de la película Metrópolis (Fritz Lang, 1927) aunque, en este libro, sin la sensación de terror o de miedo que pudieran transmitir aquellas, sino la de una placidez melancólica de que la vida transcurre como debe transcurrir y que las cosas surgirán cuando deban surgir.
Lo que sí consigue nuestro granjero inventor es que florezca la belleza en esta historia que esconde el afán de comunicación y de compartir que tiene el espíritu humano. Un precioso libro ilustrado, un bonito cuento, una vez más, de Mayte Alvarado, autora también de Miss Marjorie, una historia de seudo-fantasmas de la que ya hablamos en el número 1 de nuestra revista La Ignorancia (ver y descargar aquí).